Una tarde de otoño en familia

A mi me encanta el horario de esta mitad del año, el horario "normal" -por llamarle de alguna manera al que conocí toda la vida antes de que se implementara el horario "de verano" en México-. Es cierto que las tardes paracen más cortas, pero las mañanas duran muchísimo más (siempre y cuando las comiences temprano). Claro que este horario favorece menos salir con niños por las tardes-noches, no solo porque oscurece antes y porque los niños suelen irse a la cama con más facilidad, sino también porque hace frío (ya sé que aquí no es el horario el culpable, pero se junta todo).

Pero eso que puede parecer una desventaja para los amantes de andar fuera de casa, es puras ventajas para quienes somos más hogareños. A mi, pretextos son los que me faltan para ponerme la pijama a las 5 de la tarde y olvidarme hasta el día siguiente de cualquier pendiente que no se haya hecho en el día. Sin embargo mi hija no siempre opina lo mismo y en las tardes está como una bala, así que algo tenemos que pensar para entretenerla.


Ver películas siempre está bien, sobre todo cuando oscurece temprano y hace algo de frío afuera, pero tampoco puede ser el plan para todos los días. Ahora que mi hija ya es un poco más grande y empieza a interesarse por muchas más cosas que antes, hemos empezado a cocinar juntos antes de dedicar las tardes a leer cuentos, gastar furiosamente las crayolas y comernos lo que cocinamos.


 


Ella con sus tres años todavía no puede hacer mucho, pero la dejamos vacíar las tazas de harina en los tazones para mezclar, comerse las chispas de chocolate y apretar los botones de los aparatos electrónicos como la Vitamix que desde que llegó a casa se usa muchísimo. Para las fotos que acompañan a este post la usamos para preparar muffins de calabaza y sidra de manzana natural. Honestamente yo no soy mucho de calabaza, creo que nunca me he tomado un Pumpkin Spice Late y la calabaza en tacha no me emociona especialmente, así que cuando Héctor propuso comprar un pedazote de calabaza de castilla yo no estaba especialmente entusiasmada. Hasta que la probé ya transformada en muffin.


Los sabores del otoño son súper especiales. Esa mezcla de calabaza con canela es en realidad excepcional: dulce, reconfortante, otoñal en todo su esplendor. ¡Ahora lamento que no haya más calabazas para seguir haciendo recetas! Me consuela, eso sí, que ya vienen los sabores navideños (esos que crean felicidad).


En cuanto a mi hija, estuvo igual de entusiasta que yo con los muffins de calabaza y eso fue lo mejor de la experiencia porque son caseros, con ingredientes naturales y en mi manual de madre las calabazas son verduras. Así que se llevó algunos para almorzar en la escuela en los días siguientes. La sidra fue el acompañante perfecto de una tarde calientita pasada en la cocina y leyendo nuestros libros favoritos. 

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Para preparar los muffins de calabaza se necesitan: 2 huevos grandes · ¼ de taza de aceite de oliva · 1 taza de calabaza de Castilla · ¼ de taza (60 ml) de leche descremada · ¾ de taza de azúcar granulada · ½ cucharadita de sal · 2 cucharaditas de bicarbonato · 1 cucharadita de pimienta gorda molida · 1 cucharadita de canela molida · 1¾ tazas de harina · ½ taza de chispas de chocolate semidulce. 


Se precalienta el horno a 180°C. Se colocan los siguientes ingredientes en el vaso de la Vitamix, en este orden: huevos, aceite, calabaza, leche y el azúcar. Con la tapa puesta se selecciona la velocidad 1 y se incremente poco a poco la velocidad hasta 5 licuando durante 10 segundos. Aparte, en un tazón mediano se mezcla la sal, el bicarbonato, la pimienta gorda, la canela, la harina y las chispas de chocolate en el orden indicado.  Se vacía la mezcla de calabaza en el tazón incorporando los ingredientes con las manos hasta que se humedezcan.  Se vierte la masa a cucharadas en el molde para muffins llenando cada cuenco a 3/4. Se hornea durante 20-25 minutos o hasta que salga limpio un palillo introducido en el centro de un muffin. Se sirven tibios o a temperatura ambiente

Para la sidra se necesita: 2 tazas de agua ·1 manzana sin semillas ni corazón, partida en cuartos · 1 cucharada de canela molida · 1 cucharada de miel de agave.


Se ponen todos los ingredientes en el vaso de la Vitamix en el orden indicado y se cierra bien la tapa.  Nuestra Vitamix tiene programa para sopa caliente así que básicamente solo hay que encenderla y dejar que haga lo suyo, ¡la sidra se sirve caliente directametne del vaso! Más sencillo imposible.

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Fotos: Héctor Barrera.
Nuestra Vitamix Ascent A3500 fue una cortesía de la marca.


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