Regalos hechos con amor: galletas de jengibre

Este año es el primer año de mi hija en la escuela y desde hace unas semanas estuve pensando que sería lindo considerar un regalo de Navidad para su maestra. En esta época suelo dar pequeños detalles no solo a la familia y amigos cercanos, sino a varias de las personas con las que me relaciono durante todo el año y definitivamente la maestra de mi hija entra en esa categoría. 


El tema es que la lista creció rápidamente porque además de su maestra de español está la de inglés y la de música y si ya voy a llevar tres regalos entonces también debería considerar a las asistentes y mejor no sigo pero el caso es que se hizo una gran lista de regalos. ¿Qué hacer?


Así que lo pensé un poco más y decidí hacer un regalo casero no solo para reducir gastos sino también para que sea más personal y a la vez tenga más probabilidades de que le guste a todas las personas que lo van a recibir. Algo que sea súper navideño pero que también puedas sentir como crea felicidad. Con todos esos requerimientos, decidimos hacer galletas de jengibre.

Consejos de belleza para principantes

Cuando eres principiante en cualquier tema, todo parece cuesta arriba. Piensas en lo que te gustaría lograr y sientes que la meta está increíblemente lejana. Y en parte es cierto. Sin embargo, que sea lejana no quiere decir que sea inalcanzable. Ahora que veo a qué velocidad aprende cosas mi hija me doy cuenta de que "rápido" o "lento" son términos bien relativos. ¿Rápido respecto a qué? Ella tiene tres años y todavía no habla bien, pero imagínate que tú en tres años, sin ir a clases, pudieras comunicarte en un idioma del que no sabías absolutamente nada.

Lo mismo pasa con la cosmética. Al principio todo es un poco un misterio: cuál crema sirve para qué cosa, en qué orden se aplican los productos, qué ingredientes son buenos para tu piel y cuáles no le hacen bien. Bueno, muchas al principio no sabemos ni qué tipo de piel tenemos (yo ahora ya lo sé). 

Así que espero que este post despeje esas dudas para las que no son expertas en cosmética o bloggers con muchísimos productos disponibles para probarlos. Porque, encima de todo, la cosmética no es barata -aunque puede ser asequible si sabes qué comprar-.


Una tarde de otoño en familia

A mi me encanta el horario de esta mitad del año, el horario "normal" -por llamarle de alguna manera al que conocí toda la vida antes de que se implementara el horario "de verano" en México-. Es cierto que las tardes paracen más cortas, pero las mañanas duran muchísimo más (siempre y cuando las comiences temprano). Claro que este horario favorece menos salir con niños por las tardes-noches, no solo porque oscurece antes y porque los niños suelen irse a la cama con más facilidad, sino también porque hace frío (ya sé que aquí no es el horario el culpable, pero se junta todo).

Pero eso que puede parecer una desventaja para los amantes de andar fuera de casa, es puras ventajas para quienes somos más hogareños. A mi, pretextos son los que me faltan para ponerme la pijama a las 5 de la tarde y olvidarme hasta el día siguiente de cualquier pendiente que no se haya hecho en el día. Sin embargo mi hija no siempre opina lo mismo y en las tardes está como una bala, así que algo tenemos que pensar para entretenerla.


Ver películas siempre está bien, sobre todo cuando oscurece temprano y hace algo de frío afuera, pero tampoco puede ser el plan para todos los días. Ahora que mi hija ya es un poco más grande y empieza a interesarse por muchas más cosas que antes, hemos empezado a cocinar juntos antes de dedicar las tardes a leer cuentos, gastar furiosamente las crayolas y comernos lo que cocinamos.

Flores para ser más feliz

Creo que nada me ha hecho apreciar más eso que llamamos "los placeres sencillos de la vida" que haberme convertido en mamá. No sé si es algo que se dice comúnmente y no estuve poniendo atención, o si es algo que las mamás no dicen tanto. Para mi fue un shock la manera en la que mi vida, esa que conocía a la perfección, cambió por completo en una sola noche cuando mi hija nació. De pronto me di cuenta de que las cosas tal y como las conocía ya nunca volverían a ser así. 



Pass It On!!!!!

Mucha gente ha caminado por todo el mundo, pero ¿qué pasaría con un iPhone que recorriera el mundo de mano en mano? ¿Te lo imaginas? ¿Te atreverías a pasarle tu teléfono a otra persona, dejándole que tomara las fotos que quisiera? A mi sí me parecería padre prestar mi teléfono y recibirlo después de que haya dado la vuelta al mundo y revisar todas las fotos y videos, las geolocalizaciones, todo...



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