8.26.2012

un momento del siglo pasado y un momento de hoy: La Petite Robe Noir

En casa de mis papás hay una cajita de un perfume de Guerlain que fue de mi abuela. Es una caja rígida con un diseño delicioso y por dentro tiene la silueta -ahora vacía- del perfume que contuvo. 

 
Cuando recibí La Petite Robe Noir inmediatamente me hizo pensar en aquel perfume cuyo empaque vacío ha sido conservado desde principios del siglo pasado, porque este también posee una botella y una caja preciosas y exquisitamente decoradas, esta vez por la dupla de ilustradores franceses Kuntzel+Deygas.

 Foto: Héctor Barrera
Pienso en mi abuela a los veinte años y me la imagino como sería si le hubiera tocado vivir ahora. Si hoy ella fuera una joven de 20 años, usaría este perfume. Ella sería hoy una jovencita elegante de vestidito negro, abrigo impecable, collar de perlas, revistas de moda y viajes frecuentes a europa.  

 
Además de elegante, mi abuela siempre fue audaz e independiente. Era una mujer de otra época. Y un poco así es La Petite Robe Noir, un poquito de otra época y a la vez inconfundiblemente contempóraneo.

 Foto: Héctor

Creo que ya ni hace falta decir que me enamoré de esta propuesta de Guerlain: París es mi reino... lo recorro libremente y mi porte armonioso no deja a nadie indiferente dice un evocador párrafo del material para prensa.

Es este un perfume que reconoce la herencia de su casa, que desde esa herencia se presenta. Posee la nota olfativa conocida como "guerlinade" que es la firma de la Maison Guerlain y la vuelve reconocible, pero también posee notas sobredosificadas de cereza negra, rosa y pachulí, con lo cual se moderniza totalmente. Su olor es carismático y misterioso, familiar y a la vez vagamente desconcertante. Muy dulce pero nada tímido.

 Foto: Héctor

Todos los detalles de La Petite Robe Noir tienen un autor excepcional: desde el aroma hasta la ilustración de la caja, el vestidito negro diseñado por Serge Manseau que va impreso en el frasco y el frasco mismo que es una réplica del diseño centenario de L'Heure Bleue, el perfume de mi abuela cuyo empaque aún está en casa de mis papás.

 Gif: Héctor

Siento que usar este perfume es un gesto de coquetería suprema, el último gesto tras subir el cierre del vestidito negro, ponerte tus mejores zapatos y el collar de perlas de la abuela. Luego puedes sonreír como la chica del siglo XXI que eres y salir, afortunada, a recorrer el mundo de la manera en la que tú decidas hacerlo.

6 comentarios:

  1. me encanto la historia sobre tu abuela, aun no eh olido el pefume, pero ya me habia topado con la silueta por las calles de polanco y me parece todo super original... saludos!

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  2. hola, bueno la verdad es que nunca comento en los posts, pero este creo que vale la pena, feliciar a Hector por el gift hehe se que es algo muy sencillo pero de verdad que le da un toque original al blog.

    y sobre el perfume, no he tenido oportunidad de olerlo, pero portu post me imagino que huele delicioso :)

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  3. Guerlain ha sido una de mis marcas favoritas de todos los tiempos, mi primer perfume fué un Samsara, me gustó mucho tu post.

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  4. wowww.que entrada más espectacular..me encanto la foto de la botellita antigua :D

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  5. Úrgeme oler la Petite Robe Noir, soy fan de los perfumes de Guerlain ;)

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  6. Un perfume con mucho glamour, más que recomendado, es para toda mujer audaz y elegante, creo que la presentación de la fragancia es muy importante para llamar la atención del consumidor.

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